Sin dudarlo uno de los atractivos de Guadalajara son sus calles y edificios, que combinan lo clásico con lo moderno. Pasear por Tlaquepaque y por el centro historico es en realidad un deleite para la vista.
Dentro de las visitas obligadas se encuentra el Teatro Degollado, el Museo Regional, el Museo de la Ciudad, el Palacio de Gobierno, y las plazas donde encontraremos el símbolo que se ha convertido en el emblema de Guadalajara, las torres de la Catedral.
Una zona alrededor de la Avenida Chapultepec está llena de mansiones de fin de siglo famosas por su bella arquitectura, las calles son cubiertas por árboles por lo que proveen de un paseo muy agradable.